La contaminación es uno de los males más inevitables y que sin duda te dañan a ti y a tu familia, es complicado alejarse de ella, sin embargo  una solución es viajar ahttps://cascoantiguo.com.mx/a-pobra-do-brollon-solteros-catolicos/ y espacios libres de polución.

Cómo daña la contaminación a tu familia

En el caso de la contaminación procedente del tráfico, se ocasiona una disminución de la capacidad de atención de los niños a corto plazo.

Según un estudio realizado por investigadores del Instituto de Salud Global (ISGlobal) con 2.700 menores de la ciudad de Barcelona y que publica la revista Epidemiology.

Contaminación

Contaminación

Con independencia de los efectos que la contaminación atmosférica tiene sobre el desarrollo neurológico a largo plazo, los investigadores han demostrado que ésta también tiene consecuencias a corto plazo.

El estudio muestra que los niveles diarios de dióxido de nitrógeno (NO2) y carbono elemental (o carbono negro), dos de los contaminantes asociados al tráfico, producen fluctuaciones en la función de la atención en los menores.

Según los resultados de la investigación, publicada en Environmental Health Perspectives, un incremento de 4 microg/m3 de las PM2.5 en el interior de las escuelas debido al tráfico cercano se asoció con:

Reducciones del crecimiento anual del 22% en el caso de la memoria de trabajo y del 30% en la memoria de trabajo superior.

ContaminacionEn lo que se refiere a la escala de falta de atención, las diferencias a lo largo de un año alcanzaron el 11%.

“Por tanto, la reducción de la contaminación atmosférica procedente del tráfico en las escuelas primarias puede tener efectos muy beneficiosos sobre la cognición”, concluye Jordi Sunyer, codirector de CREAL y coordinador del estudio.

Estas son algunos de los problemas que la contaminación atmosférica puede ocasionar a los niños:

– Retraso de crecimiento intrauterino.

– Malformaciones congénitas.

– Aumento de los nacimientos prematuros.

– Retraso del crecimiento.

– Mayor predisposición a desarrollar enfermedades respiratorias, como la bronquitis o el asma.

– Mayor predisposición a las enfermedades cardiovasculares.

– Se estudia su posible relación con una mayor predisposición a desarrollar cáncer.